5

Asamblea General

navegación

 

Todo ello, como ustedes ven, está enmarcado de manera importante en los análisis y discusiones que ustedes realizarán en esta Décima Quinta Asamblea General Extraordinaria.

Finalmente, el señor Presidente de la República y el señor Secretario de Educación, por mi conducto les envían un cordial saludo y los invitamos a seguir haciendo su mayor esfuerzo por mejorar la calidad en los programas educativos y los servicios que ofrecen las instituciones a su cargo, como un principio básico para avanzar en el logro de la equidad. Sin lugar a dudas, el construir nuevos indicadores y mecanismos para reconocer mejor la calidad, será un asunto de particular importancia para poder operar un nuevo modelo de financiamiento que sea simple, más equitativo, que reconozca la diversidad, pero que esté sustentado en el desempeño de las instituciones.

Les deseamos el mejor de los éxitos en esta reunión y estaremos atentos a los resolutivos que ustedes acuerden.

*Títulos y subtítulos de la Redacción

 


Las Reformas al Estatuto garantizarán elevados niveles de calidad de las instituciones afiliadas: Jorge Luis Ibarra


(Texto completo de su discurso)

   Llegamos a esta Sesión Extraordinaria de la Asamblea General, tras una fructífera dinámica de trabajo en el seno de los organismos colegiados de nuestra Asociación. Gracias a los acuerdos de ellos emanados y a la colaboración de los titulares de las 134 instituciones afiliadas, se han logrado avances significativos en las diferentes tareas que en conjunto nos hemos propuesto.

La ANUIES, en sus cincuenta y dos años de existencia, se ha ido fortaleciendo como actor colectivo y factor de cambio de la educación superior; sin duda, su contribución a la formulación de políticas públicas en este sector ha sido trascendente. Difícilmente puede entenderse la evolución de nuestro sistema educativo superior del último medio siglo sin hacer referencia a la ANUIES y a sus contribuciones en los más variados campos del quehacer educativo. Los aquí presentes, compartimos el orgullo de pertenecer a la organización líder del sistema de educación superior en México y a la máxima representación académica y política de las instituciones de educación superior en el país.

Nuestro sistema de educación superior, a lo largo de estos años de historia, ha tenido cambios importantes: de un sistema elitista y altamente concentrado en 1950, en el que se atendía a poco más de 30 mil estudiantes, se pasó a un sistema masificado que actualmente da cabida a más de dos millones de mexicanos de todas las regiones del país. Pero más importante que la transformación en la magnitud ha sido la verificada en el ámbito cualitativo: muy poco se parecen nuestras instituciones de hoy a las de hace medio siglo.

Las condiciones históricas de 1950, cuando se creó la Asociación, eran muy distintas a las actuales. Recordemos que la ANUIES se constituyó con 11 universidades públicas y con 15 institutos denominados de ciencias y artes o científicos y literarios, mientras que actualmente cuenta con 134 instituciones afiliadas y otras 90 han solicitado su incorporación. La rica heterogeneidad y diversidad que caracteriza al sistema de educación superior hoy día se expresa en nuestra Asociación.

El sistema ha cambiado en razón de los cambios que ha tenido el país. En la época de creación de la ANUIES vivimos los años del desarrollo estabilizador y del “milagro mexicano”; asistimos a su agotamiento y al descontento creciente de los sectores medios de la población urbana, que se expresó en el movimiento estudiantil de finales de los años sesenta; observamos el viraje de la política educativa iniciada en los años setenta con la política de apertura política, de reforma educativa y de expansión acelerada de la matrícula de educación superior; nos insertamos a partir de 1982 en una espiral de crisis recurrentes de la cual aún no hemos logrado salir, y vimos despuntar el nuevo modelo económico que hoy nos rige, con la apertura de nuestra economía y la inserción de México en los mercados globalizados, con todas las paradojas, riesgos, oportunidades y desafíos que ello encierra para nuestro desarrollo como país soberano.

Como lo establece el Estatuto, la ANUIES tiene como primer fin promover el mejoramiento integral y permanente de los programas y servicios que ofrecen las instituciones afiliadas y el sistema de educación superior en su conjunto. En nuestras tareas nos orientamos por la conformación de un sistema de alta calidad, con cobertura suficiente para las necesidades del país y de sus regiones e integrado con su entorno, lo que significa que esté fuertemente ligado con los requerimientos de la sociedad en sus distintos ámbitos.

Muchas y variadas han sido las contribuciones de nuestra Asociación a la educación superior del país. Prolijo sería enumerar cada una de ellas, que se encuentran ampliamente documentadas en nuestra Revista de la Educación Superior, en los libros que hemos editado, en las memorias de las reuniones de los órganos colegiados y -más recientemente- en el boletín Confluencia.

Principales aportaciones de la ANUIES

Sin embargo, cabe hacer un rápido recuento de algunas de las aportaciones más relevantes que ha hecho la ANUIES en este medio siglo, como son el establecimiento del bachillerato unitario a comienzos de los cincuenta; la creación del Centro Nacional de Planeación de la Educación Superior en 1968; la organización del Programa Nacional de Formación de Profesores y la propuesta de creación de un Centro Nacional de Exámenes y Certificación en 1971; el impulso de sistemas semestrales y la aprobación de un sistema de créditos en 1972; la conformación del Sistema Nacional para la Planeación Permanente de la Educación Superior y la aprobación del Plan Nacional de Educación Superior en 1978; la elevación de la autonomía universitaria a rango constitucional y la modificación de la reglamentación de las relaciones laborales de las IES en 1980; la aprobación del Programa Integral para el Desarrollo de la Educación Superior en 1986; el establecimiento del Sistema de Evaluación de la Educación Superior, de la Comisión Nacional de Evaluación y de los Comités Interinstitucionales de Evaluación (CIEES) en 1990; la creación del Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL) y del programa SUPERA en 1994; el inicio del PROMEP en 1996; la formulación del documento La educación superior en el siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo y el impulso a los programas derivados de este documento y del Programa Nacional de Educación 2001-2006.

*Títulos y Subtítulos de la Redacción

 

 

navegación Índice Índice Reunión CUPIA