PROPP, VLADIMIR. Morfología deel Cuento.Editorial Fundamentos. Traducción: Lourdes Ortiz. 3a. edición, Madrid, 1972, 234 pp.
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La palabra morfología significa estudio de las formas. Inicia Vladimir
Propp su Morfología del cuento con una cita de Göete que nos encamina
directamente a la cuestión de las formas preciso recordar aquí para
apreciar la magnitud que entraña: "La morfología debe ser
legitimada como ciencia particular que tenga como objeto lo que en las
otras ciencias se trata rara vez, recogiendo lo que en ellas está
disperso y estableciendo un punto de vista que permita examinar las
cosas de la naturaleza. Se ocupa de fenómenos altamente significativos;
las operaciones mentales con cuya ayuda compara los fenómenos están de
acuerdo, con la naturaleza humana, de manera que la tentativa, aunque
resulte fallida, uniría la utilidad y la belleza.
Preparado con esta cita, el lector recuerda que en botánica, la morfología es el estudio de las partes constitutivas de una planta y el de la relación de unas partes con otras; es decir, es el estudio de la estructura de una planta. Asegura Propp que en los cuentos maravillosos el estudio de las formas y el establecimiento de las leyes que rigen la estructura, puede efectuarse con la exactitud de la morfología de las formaciones orgánicas, y señala que el problema para acercarse a la estructura del cuento no reside en el material reunido ni en su cantidad, sino en los métodos empleados para estudiarlo, porque antes de hablar del origen del cuento, como se hacía, hay que saber qué es el cuento. Este volumen es una iluminación crítica para un estudio del cuento. Nos habla de su descripción recordándonos que uno de los primeros pasos de la descripción científica es la clasifiicación y de que de la exactitud de la clasificación depende la presisión del estudio posterior. Sin olvidar que la clasificación del corpus debe ser el resultado de un como se observa, generalmente, que la clasificación es introducida en el corpus desde fuera. Lo más habitual es clasificar los cuentos en maravillosos, de costumbres y de animales; pues los cuentos de animales tienen, a veces, elementos maravillosos o en estos cuentos juegan los animales un papel importante. Los cuentos atribuyen las mismas acciones a los hombres, las cosas y los animales. Hay cuentos que no se dejan clasificar en ninguno de estos grupos, pero los cuentos maravillosos tienen una estructura particular que define esta categoría. La clasificación, nos dice Propp, debe traducir un sistema de signos formales como en otras ciencias. Se han hecho clasificaciones por categorías y por temas; pero no son científicas porque en ellas ningún principio decide la elección de los elementos detenninantes, lo que constituyen un índice nada más. No pueden estos índices compararse con la clasificación de las plantas y animales no establecidas según las apariencias; sino después de un estudio previo, exacto y prolongado del corpus. Destaca la importancia de dividir el cuento así como las plantas y animales en géneros, especies y subespecies. Los cuentos maravillosos constituyen una subclase. El método adecuado para la investigación es, así como en la botánica y la zoología, el del estudio de las partes más pequeñas. Es preciso descomponer un cuento en sus partes constitutivas para establecer comparaciones valederas y relaciones entre el cuento y la religión, el cuento y el mito. Hay cuentos tan parecidos en los que cambian sólo los personajes y los atributos; no cambian las acciones ni las funciones. El cuento atribuye las mismas acciones a personajes diferentes y por ello Propp hizo el estudio de los cuentos a partir de las funciones de los personajes. Comprobó que las funciones representan los valores permanentes del cuento. La pregunta obligada para encontrar la función es ¿qué hacen los personajes? El autor define la función como la acción de un personaje tomada desde el punto de vista de su significado., en el desarrollo de la intriga, no aisladamente. Las funciones de los personajes son las partes constitutivas del cuento, sean cuales sean los personajes y sea cual sea la manera de cumplir esas funciones. El número de las funciones en el cuento maravilloso es limitado pero los personajes son muy numerosos, lo cual explica doble aspecto del cuento maravilloso. Las funciones han sido estudiadas así como su repetición en las religiones, los caracteres y las funciones de los dioses que se desplazan unos a otros y llegan hasta santos cristianos. Las funciones de ciertos personajes de los cuentos pasan a otros personajes de Rusia, Alemania, Francia, la India América. La sucesión de las funciones es idéntica porque, obsérvese que el orden de los sucesos tiene sus leyes, y la narración literaria tiene leyes semejantes. No puede producirse el robo antes de echar abajo la puerta. No todos los cuentos tienen todas las funciones, pero esto no modifica la ley de sucesión porque la ausencia de algunas funciones no altera la disposición de las demás. Una vez aisladas las funciones, pueden agruparse los cuentos y considerarse del mismo tipo los que tienen las mismas funciones. Todos los cuentos maravillosos pertenecen al mismo tipo en lo que concierne a su estructura; es decir, todas las funciones conocidas en el cuento se disponen según un relato único, núnca se salen de la fila, ni se excluyen ni se contradicen; por ejemplo. si se designa por A la función que se encuentra siempre en primer lugar y por B la función (si existe) va siempre detrás de A, tenemos ya el eje de todos los cuentos maravillosos. Como este estudio se realiza a partir de las funciones de los personajes, se puede cesar en el análisis al percibir que los cuentos nuevos del corpus no aportan ninguna función nueva. Vladimir Propp nos aclara que es necesario que el corpus de control examinado por el investigador sea importante, pero que no es necesario utilizarlo todo en un libro. El corpus empleado en este estudio es de cien cuentos, cifra que el considera suficientemente amplia. En el capítulo "Funciones de los personajes" hay una enumeración de las funciones de los personajes en el orden en que se han presentado en los cuentos. La lista de funciones, según nos informa Propp, representa la base morfológica de los cuentos maravillosos en general. De cada función ofrece una breve descripción de la acción que representa, una definición resumida y el signo convencional que se le ha atribuido. Los signos permiten, después, hacer comparaciones esquemáticas sobre la estructura de los cuentos. Los cuentos empiezan generalmente con la exposición de una situación inicial que aunque no es una función, no deja de representar un elemento morfológico. Esta situación inicial va seguida de funciones (acciones de los personajes). Ahora sí, afirma Propp, podemos decir qué se entiende por cuento. El nos contesta que el cuento maravilloso desde el punto de vista morfológico es todo desarrollo que partiendo de una fechoría (A) o de una carencia (a), y pasando por las funciones intermedias, culmina en el matrimonio (W), o en otras funciones utilizadas. La función terminal puede ser la recompensa (F), la captura del objeto buscado o, de modo general, la reparación del mal (K), los auxilios y la salvación durante la perwcusión (Rs), etc. A este desarrollo llama secuencia. Cada nueva fechoría o peripecia, cada nueva carencia, origina una nueva secuencia. Un cuento puede comprender varias, secuencias y cuando se analiza un texto es preciso determinar, en primer lugar, de cuántas secuencias se compone. Una secuencia puede ir inmediatamente después de otra, pero también pueden aparecer entrelazadas, como si se detuvieran para permitir que se intercale otra. Aislar una secuencia no siempre es fácil, pero siempre es posible y con gran precisión. Aunque ha definido el cuento como una secuencia, nos aclara que esto no significa que el número de secuencias corresponda rigurosalnente al número de cuentos; porque, algunos procedimientos particulares, como paralelismos y repeticiones, determinan que un cuento se componga de varias secuencias. Hay un cuento si (el relato) sólo tiene una secuencia, o en el caso de tener dos secuencias, una de ellas concluye positivamente otra en forma negativa. El libro de Vladimir Propp La Morfología del cuento se publicó en 1928. Fue un estudio que se adelantó en varios aspectos a los trabajos de su tiempo y no se captó todo el alcance científico que encierra. Fue necesario que transcurriera algún tiempo y sucedieran algunos hechos, como la introducción en lingüística y en etimología de los métodos del análisis estructural, para que se apreciará el descubrimiento científico de Propp. El presente volumen comprende tres estudios: Morfología del cuento de Vladimir Propp, Las transformaciones de los cuentos maravillosos, también de Propp' y El estudio estructural y tipológico del cuento, de E. Mélétinski, tan necesario, para estudiantes como estudiosos de la materia, es conocer las conclusiones y el método de trabajo de Propp, como la aplicación que de esas conclusiones se hacen. Por ejemplo, Greimas, nos informa Mélétinski, las aplica al Claude Bremond quiere extraer del análisis de Propp reglas generales sobre el desarrollo de todo tema narrativo, quien, a diferencia de Greimas, se centra no sobre el contexto mitológico cuento, sino sobre la lógica narrativa en sí, no sobre contraposiciones paradigmáticas sino sobre la sintaxis de los comportamientos humanos, considera que cada fase no implica (tras ella) a la fase siguiente. La discusión queda abierta, pero Mélétinski declara que el análisis de Bremond es demasiado abstracto (y por ello empobrecido) porque su procedimiento es general y no nace del análisis de un género preciso, como ocurre con la obra de Propp. ODA LI. |