LAS PROFESIONES Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MARCO DE LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA DE AMÉRICA
ELIA MARÚM ESPINOSA*
* Universidad de Guadalajara.
Contenido del Artículo:
INTRODUCCIÓN
LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN
ORÍGENES Y OBJETIVOS DEL NAFTA
LA IMPORTANCIA PARA MÉXICO DEL NAFTA CON ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ
ACCESO AL MERCADO DE SERVICIOS PROFESIONALES DE AMÉRICA DEL NORTE
EL MERCADO COMÚN DEL SUR (MERCOSUR)
INTEGRACIÓN EDUCATIVA EN MERCOSUR. LA ASOCIACIÓN DE UNIVERSIDADES GRUPO MONTEVIDEO
LA INTEGRACIÓN EDUCATIVA EN CENTROAMÉRICA
INTEGRACIÓN ECONÓMICA Y EDUCACIÓN SUPERIOR
BIBLIOGRAFÍA
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LOS PROCESOS DE INTEGRACIÓN
Desde finales de los años ochenta, y especialmente en la presente década, vivimos en un mundo más interdependiente, cada vez más entrelazado, globalizado, donde las fronteras nacionales parecen diluirse, pero sólo lo hacen dentro de bloques económicos formados por asociaciones de países que se protegen así de la competencia de otros países asociados, también, en bloques económicos y comerciales. El vertiginoso avance en múltiples campos de la ciencia y la tecnología, las importantes transformaciones en los agentes económicos y sociales, base de la economía, son algunos de los factores que caracterizan la nueva realidad de los países comandados por el mercado. En estas nuevas circunstancias, ni los países, ni las empresas, ni los individuos pueden sobrevivir basándose únicamente en su esfuerzo y capacidad personal; se necesita, ahora, el trabajo conjunto y complementario, para hacer frente a las nuevas exigencias de un entorno donde la competencia se hace cada vez mayor.
La apertura comercial ha sido una de las vías que ha planteado México y varios países de América Latina, para impulsar un nuevo modelo de desarrollo económico que permita encontrar soluciones a las limitaciones del modelo anterior de una economía cerrada, protegida y subsidiada y, al mismo tiempo adaptarse a las nuevas circunstancias y exigencias que presentan las características del cambio.
La globalización se entiende, entonces, como mayor trasnacionalización e interrelación de las economías y culturas. La apertura económica y comercial se inicia con la entrada de México al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) en 1986; se profundiza y amplía con la firma de tratados de libre comercio desde 1994, y se mantiene con la perspectiva de que este proceso continuará por las negociaciones que se están realizando con otros países del subcontinente y con la Unión Europea.
La globalización interpela no únicamente a las empresas exportadoras y a las que se sustentan en el mercado nacional sino, también, a quienes prestan servicios profesionales -negociados en esos acuerdos- y, por tanto, a las instituciones de educación superior públicas y privadas, ya que la apertura no sólo pone a competir sistemas productivos y comerciales, sino también a los sistemas de educación superior y mercados de trabajo profesional de los países signantes ( Marúm, 1998 ).
De acuerdo con la teoría económica del libre comercio, los países buscan integrar sus economías para ampliar los beneficios que pueden obtener de la comercialización de bienes y servicios, de la flexibilización o liberalización del uso y tránsito de sus recursos humanos, financieros y materiales, y de la armonización de las políticas de tipo económico, financiero y social que se traduzcan en mayores empleos, más estables y mejor remunerados que los generados en una economía poco abierta, y además tener acceso a más y mejores satisfactores individuales y sociales, para crear mejores condiciones de bienestar social y calidad de vida (Krugman, 1994). La sustentabilidad del desarrollo económico es la perspectiva, al menos en construcción, que se está dando a este proceso (Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo, 1997).
Actualmente la integración comercial y económica entre países se da en formas que se diferencian entre sí por los alcances de los convenios que les dan cuerpo. Los tres principios generales que guiaban al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) siguen siendo el fundamento de la liberalización comercial. Estos principios son: impedir la discriminación comercial entre países; trato de nación más favorecida, esto es, cualquier trato preferencial que un país dé a otro, se obliga a dárselo a todos los países con los que comercie; y eliminación gradual de las barreras que impidan el libre comercio. Estos principios fueron el marco de referencia global y de realización de las prescripciones generales sobre libre comercio: la búsqueda y aplicación de principios comerciales básicos como la reducción negociada de aranceles hasta su eliminación.
En el caso de los servicios profesionales, un principio general aceptado por los países signantes de estos tratados ha sido el de trato nacional, esto es, permitir el acceso de profesionales de los otros países miembros del acuerdo con los requisitos y condiciones que se le solicitan a sus nacionales. Cabe aclarar que este principio es el que ha generado la necesidad de conocer primero, y generalizar después entre los países miembros, mecanismos de acceso al mercado de trabajo profesional.
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